Durante su curso de francés en Aix-en-Provence, seguro que le apetece salir de la escuela para disfrutar de nuestra hermosa ciudad y poner en práctica lo que ha aprendido. Al estudiar en una escuela internacional de idiomas, usted va a conocer a un montón de gente que tampoco habla francés. Tener conversaciones, salir y hacer actividades juntos es una excelente manera de llegar a conocerse todos y de seguir practicando francés, incluso por la noche.

Pero quizás, también puede desear conocer a los franceses e interactuar con personas locales. ¡Esto puede ser un poco más difícil, y presentar un verdadero desafío! No existe una solución milagrosa para esto. Sólo tiene que dar el paso, incluso si le parece ser un poco estresante.

Una de las opciones para practicar francés es alojarse en casa de una familia. Vivir con una familia o un anfitrión francés es la garantía de que usted va a hablar francés durante su estancia. Recomendamos la opción de media pensión (que incluye desayuno y cena) ya que la cena es un momento en el que casi todo el mundo se toma el tiempo para sentarse a charlar. Las familias de IS Aix-en-Provence están muy bien seleccionadas, visitamos sus residencias y pedimos regularmente a los estudiantes que se alojan que rellenen evaluaciones para tener un seguimiento.

También puede ir a «cafeterías políglotas», las hay muchas en Aix-en-Provence, Una cafetería políglota es una reunión informal organizada en una cafetería tradicional, entre personas con lenguas maternas diferentes y deseosas de hablar otro idioma, en torno a un café. Es también un modo de conocer a los franceses, aunque  a éstos le apetecera hablar en su idioma en lugar de en francés. ¡Pero por lo menos encontrará a gente, y eso es lo primero que debe hacer!

Apúntese en un gimnasio, un club de lectura o una asociación para integrarse en la comunidad local. Encontrar franceses y hacer nuevos amigos puede tomar tiempo, pero insistir da buenos resultados (al igual que con el aprendizaje de la lengua francesa), y los esfuerzos merecen la pena.

Interactúe en la calle con la gente. Según su cultura, esto puede parecerle extraño, pero Aix-en-Provence es una ciudad amistosa y acogedora. Es conveniente aprovechar cualquier oportunidad para mejorar su francés. Pida direcciones a un transeúnte, o recomendaciones para un restaurante, por ejemplo. Cuando se plantea una oportunidad, hay que intentar iniciar una conversación. El tiempo es siempre un buen tema para empezar; y las paradas de autobús o incluso el mercado son lugares estratégicos, llenos de gente. De hecho, Aix-en-Provence tiene uno de los mercados más bellos de Provenza; tiene lugar cada mañana y el sábado es la mañana con más actividad.

Las bibliotecas de Aix son ahora gratuitas y todas tienen acceso Wi-Fi. Quizás no sea el lugar perfecto para tener conversaciones en voz alta pero podra disfrutar de un poco de silencio para tomar un descanso y relajarse leyendo el periódico o un capítulo de su libro, o tómese algo de tiempo para hacer los deberes para su curso de francés. ¡ Y sobre todo, recuerde que los bibliotecarios son excelentes consejeros en tema de libros!

Que lo pase bien en su clase de francés en Aix-en-Provence. Con un poco de suerte, va a conocer un montón de franceses y disfrutar al máximo de su estancia.